Esta frase de Thomas Dewar nos recuerda otra de nuestras citas favoritas, la de Alvin Toffler:  “Los analfabetos del siglo XXI no serán quienes no puedan leer ni escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender.”

En el cambiante mundo en el que vivimos se impone la necesidad de mantener hiperactiva la secuencia de desaprender/aprender… cuestionamiento y reaprendizaje. Habilidad que nos permitirá adaptarnos al medio, incluso llegando a transformar nuestros mundos internos y externos.

Desaprender significa revisar la construcción del sentido de la realidad, tanto profesional como personal. Deconstruir, deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual (Jaques Derriba). Deconstruir no implica ineludiblemente destruir, sino cuestionar sin renunciar a integrar parte de “lo viejo” en “lo nuevo”.  Infinita espiral que forma parte de nuestra propia naturaleza, que explica la historia, la evolución, el desarrollo… la madurez??

Desaprendizaje y Reaprendizaje, posibilitan alcanzar nuevos esquemas perceptivos/reactivos que favorecen una mejor gestión del entorno, sin desconectarnos de nuestra identidad y de nuestros valores. Si no practicamos este ejercicio, corremos el riesgo de anquilosarnos en una peligrosa pista de viaje hacia lo absoluto, un viaje sin retorno cuyo punto de llegada es un altivo espejo que solo nos refleja a nosotros mismos.

Desde Exeo, lejos de trabajar en la consecución de orgullosos dogmas que conduzcan hacia la eternidad de lo construido, creemos que lo únicamente eterno debe ser el camino, el propio viaje, el dinamismo del proceso… Que debemos cuestionarnos siempre “lo evidente”, navegar en la incertidumbre, nadar en las contradicciones, destruir determinadas creencias, romper paradigmas… desarrollarnos como profesionales, como equipos y como personas.

En la era del conocimiento, las empresas, los equipos y las personas, tienen que desaprender para dar cabida a nuevos procesos mentales, nuevas competencias y habilidades… nuevos retos.  Y no resulta nada fácil cuestionar el sentido de la realidad, cambiar nuestros propios esquemas. Pero si no integramos en nuestras vidas este proceso: aprender a desaprender – reaprender – desaprender -reaprender… difícilmente podremos ser generadores de desarrollo sostenible y bienestar sostenido.

Desaprender es tener la mente abierta a nuevos aprendizajes, a nuevas formas de ver el mundo, es respetar a los otros y respetarnos a nosotros mismos… Es vivir nuevas y plenas experiencias…Es ver el mundo con ojos de niño

¿Acaso la vida no es un eterno desaprendizaje?

Thomas Robert Dewar, 1er barón Dewar (1864 – 1930) fue un destilador de whisky escocés que, junto con su hermano John Dewar , convirtieron su etiqueta familiar, Dewar’s , demostrando importantes habilidades  en marketing. Viajó por el mundo para encontrar nuevos mercados y promocionar su producto, explotando imágenes románticas de Escocia y del tartán en su publicidad.