Esta cita hace alusión a un concepto fundamental para nosotros, la inteligencia colectiva.

Podemos definir la inteligencia colectiva como un tipo de inteligencia que surge como fruto de la colaboración de un conjunto de individuos, normalmente pertenecientes a la misma especie. También se puede denominar inteligencia simbiótica, que permite optimizar el pensamiento grupal disminuyendo los sesgos individuales.

George Pór la definió como «la capacidad de las comunidades humanas de evolucionar hacia un orden de una complejidad y armonía mayor, tanto por medio de mecanismos de innovación, como de diferenciación e integración, competencia y colaboración.»

En definitiva, gracias a la inteligencia colectiva, la sociedad puede desarrollar experiencias nuevas basadas en los saberes previos, que se van acumulando y mejorando conforme la historia de la humanidad se desarrolla, transcendiendo así al individuo en el espacio y en el tiempo. Este fenómeno, común y consustancial a la existencia del ser humano, se puede ver acentuado en los últimos años gracias al desarrollo de los avances tecnológicos. De esta forma, la tecnología facilita la interacción entre distintos actores sociales, y posibilita la generación de vínculos cognitivos. El “Saber Colectivo” se está convirtiendo en la nueva moneda de cambio de la actividad económica. La imaginación y la creación colectivas está trayendo aparejado un incremento de la rapidez con la que accedemos a la información, y una importante descentralización del conocimiento, que vienen a cambiar, de forma radical, las reglas del juego de los negocios y de la vida.

Universo de significados comunes en los que cada individuo podrá convertirse en sujeto de conocimiento dentro de un escenario de producción tremendamente flexible y competitivo.

En este sentido, y centrándonos ya en su incidencia en las organizaciones empresariales, la forma en que las mismas deben de incentivar el flujo de inteligencia colectiva debería ser similar a como lo hacen los organismos biológicos, moldeando con sus interacciones la realidad de la propia red que los produce y el escenario en el que viven. Siendo su objetivo último el reconocimiento y enriquecimiento mutuo de las personas, al permitir superar sesgos cognitivos individuales y ampliar miras hacia el pensamiento crítico y la apertura mental.

Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación han propiciado la colaboración entre numerosos usuarios a la hora de crear contenidos. Compartir y participar son dos de las acciones más características del entorno web actual. Como si a través de las herramientas tecnológicas pudiéramos compartir un cerebro único global, al que todos y cada uno de nosotros y de nosotras pudiéramos aportar nuestros modestos “microsaberes”.

¿Puede una PYME aprovecharse de los frutos de la Inteligencia Colectiva? En nuestra opinión solo hay una respuesta a esta pregunta. En Exeo pensamos que las empresas pequeñas deben, sin ningún tipo de duda, impulsar en sus equipos el desarrollo de La Inteligencia Colectiva. Y que este impulso, lejos de limitarse a la inteligencia que se genere dentro de las fronteras de la Organización, tiene que superar las mismas, extendiéndose a los distintos Stakeholders (clientes, proveedores, aliados estratégicos…) y a la Sociedad en General.

Este factor, conecta directamente con la necesidad de diseñar procesos de innovación abierta que abran las empresas a un variado elenco de diseñadores de experiencias amateur… ¿Y qué mejores candidatos para ello que los propios agentes implicados en los procesos y en sus resultados?

Si os interesa este tema, podéis ampliar información en este post: http://exeoconsultoria.com/2019/05/30/innovar-con-el-cliente/

En definitiva, La Inteligencia Colectiva no es sino la suma de conocimientos individuales que, en su conjunto, posibilita grandes y sinérgicas ideas. Es una razón de peso más para afianzar nuestra fe en el trabajo en equipo. Sin embargo, lejos de conformarnos solo con eso, os invitamos a fundir vuestras estructuras físicas y mentales, transformando vuestra empresa en un ser líquido y flexible, sin límites…

Ken Blanchard. (Orange, Nueva Jersey, 1939).  Escritor y experto en management estadounidense. Es el Chief Spiritual Officer de The Ken Blanchard Companies, una empresa internacional de management training y consultoría.