Hoy queremos dar una «segunda vida» en nuestra libreta de apuntes a esta cita de Eric Hoffer que consideremos de máxima actualidad. Y lo hacemos, porque trabajamos cada día con esta palpable realidad que está modificando, en nuestras organizaciones, procesos, tareas, estructuras, modelos de negocio, y tipologías de liderazgo. Una realidad que nos compele a buscar nuevas rutas, caminos alternativos hacia la excelencia y hacia la planificación estratégica, que pone en entredicho la gestión empresarial tal y como la habíamos entendido hasta ahora, que nos obliga a dudar de todo… Porque, lejos de vivir en una época en la que se producen cambios acelerados, podríamos decir, que más bien estamos viviendo un cambio de época, donde la excepción la constituyen los elementos que permanecen… aunque los hay.

El ciclo de vida de la tecnología ha pasado de siete años a año y medio. Lo que estamos haciendo ahora mismo, en año y medio estará, probablemente, obsoleto.

Habitamos un ecosistema  sujeto a cambios vertiginosos y avances constantes… lo que, a menudo, nos produce sensación de mareo. Para vencer este mareo, tenemos que mecernos con las olas, a su compás. Y, por qué no, también aprender a sacar partido de ir «contracorriente» a veces.

Para embarcarnos en este viaje, recomendamos incluir muy poco equipaje, solo lo verdaderamente importante, lo que debe perdurar, lo que realmente somos…

 

Tiempos de cambio